La historia detrás de la imagen: Cómo una oficial de seguridad no sindicalizada se convirtió en una orgullosa líder de la unión

Las sonrisas y las lágrimas de felicidad no son algo poco común después de conseguir un nuevo contrato o al terminar un apasionado discurso en una manifestación. Pero, la historia detrás de esta foto es mucho más profunda que la sonrisa que se manifiesta.

Las sonrisas y las lágrimas de felicidad no son algo poco común después de conseguir un nuevo contrato o al terminar un apasionado discurso en una manifestación. Pero, la historia detrás de esta foto es mucho más profunda que la sonrisa que se manifiesta. En realidad, no era común que Renee Randolph (a la izquierda de la imagen) entonara cánticos de elogio a la unión. Ahora, Renee tiene el orgullo de ser miembro de la 32BJ. Pasaron años hasta que sus compañeros de trabajo la pudieron convencer de participar en la unión. Una de las mujeres que alentó a Renee a probar suerte en la unión fue Sharon Gray Newsome. En esta foto se puede ver a ambas fundidas en un fuerte abrazo, en el mes de septiembre, después de que Renee habló en una manifestación por un contrato para los oficiales de seguridad de Pittsburgh. Al observar la foto, Renee dice, “Fue una gran alegría que Sharon haya estado allí brindando su apoyo. Ella es una gran influencia y estoy muy feliz de que sea mi amiga”.

Renee y Sharon se conocen desde hace muchos años. Si bien crecieron en el mismo barrio, hace 10 años que entablaron una verdadera amistad trabajando en 2 PNC en Pittsburgh. Hace varios años que Sharon trabaja como empleada de limpieza en oficinas y pertenece a la unión, mientras que Renee se desempeñaba como oficial de seguridad pero no estaba sindicalizada. Su vínculo se consolidó en el trabajo.

En Pittsburgh, hacía varios años que los empleados de limpieza del sector comercial en oficinas estaban sindicalizados, pero el sector de seguridad no pertenecía a la unión. Cuando los oficiales de seguridad comenzaron a sindicalizarse en Pittsburgh, Renee no quería saber nada con la unión y evitaba cualquier oportunidad de afiliarse. “No pensaba darles ni mi tiempo, ni mi vida,” dice. Su rechazo hacia la unión se debía a malas experiencias que había vivido en el pasado y Renee pensaba que todas las uniones sindicales eran iguales.

Después de hablar con sus compañeros de trabajo y miembros de la 32BJ, Renee comenzó a interesarse. Steve Kelley, un miembro de larga data, fue el único que finalmente convenció a Renee a afiliarse. “Si no fuera por Steve, yo no pertenecería a la unión”. Renee y los casi 1000 oficiales de seguridad obtuvieron finalmente su primer contrato. Renee no solo se convirtió en una orgullosa afiliada, sino que también llegó a ser líder en su edificio y habla en manifestaciones y en los medios. Algunos miembros como Steve y Sharon estuvieron siempre al lado de Renee, guiándola y ayudándola a conocer los detalles del contrato y las tareas internas de la unión.

Renee dice que, desde que pertenece a la unión, la vida es un poco mejor. Recibe un aumento salarial todos los años y ha podido ahorrar algo de dinero. El cambio de actitud y la afiliación a la unión con todos los beneficios obtenidos han sido una gran ventaja para esta mujer que juraba que jamás iba a sindicalizarse. Ahora, que pertenece a la 32BJ y se ha producido un cambio positivo en su vida, ya no hay vuelta atrás. Renee puede comprobar por sí misma el beneficio y la fortaleza del trabajo en conjunto.