Published: September 1, 2010
For the second time in four years, janitors and gardeners at the University of Miami - unhappy with their wages and benefits - are ready to strike.
They are asking for an annual increase of 75 cents, on account of the rising cost of living, on their base salary of $ 9.05 per hour, more vacation time and breaks of 30 minutes for those who work outdoors when the heat exceeds 100 degrees.
On Tuesday night, the eve of a potential strike, the union that organizes workers, the International Union of Service Workers, was negotiating with the contractor of the university, UGL Unicco Services.
Unicco on Tuesday issued a brief written statement that said the company `` respects employees and customers and continues to work in the best interest of all parties to reach a fair agreement.''
Earlier this week, dozens of UM students and teachers participated in a rally to support the janitors, which resulted in sending a letter to the office of UM President Donna Shalala.
`` Students have responded very well because they know the issue before,'' said Stephanie Sandhu, a senior student, who participated in the demonstration. `` We all hope that there is no strike. In the past the university has responded to the voice of students.''
Shalala played a crucial role in securing a wage increase and health insurance for employees in 2006, but for five straight years before that, the president stood a bit away from the subject. UM boasts a long time cleaning and beauty of the gardens of Coral Gables campus.
Technically, the janitors do not work for UM, but for Unicco, an arrangement that leads to unclear disparities as employees have less vacation than those who work directly for UM. The janitors have two weeks paid vacation after five years of employment, for example, while UM employees only have to work two years to receive the benefit.
As part of their demands, the custodians have asked to have the same conditions of vacation UM employees.
While UM does not pay directly to the janitors, the pressure of college can significantly affect Unicco's position in negotiations with their employees.
Shalala so far has shown no interest in intervening again in the problematic case. The letter delivered to her office this week calls for a public statement in support of the janitors, but has not been issued.
Shalala did not respond to a request for comment by The Miami Herald presented through a spokeswoman.
`` I have not heard from the administration,'' said Simon Ervine, Associate Professor of Philosophy at UM, who supports the janitors. `` I can infer that probably are not pushing to yield Unicco.''
The janitors' strike four years ago sparked a wave of negative coverage for UM, in part because Shalala, former federal secretary of Health and Human Services, is a national figure.
Por segunda vez en cuatro años, los conserjes y jardineros de la Universidad de Miami --descontentos con sus salarios y prestaciones-- están listos para declararse en huelga.
Piden un aumento anual de 75 centavos, por concepto del alza del costo de la vida, en su salario base de $9.05 la hora, más vacaciones y recesos de 30 minutos para los que trabajan a la intemperie cuando el calor exceda los 100 grados.
El martes por la noche, víspera de una huelga potencial, el sindicato que organiza a los empleados, la Unión Internacional de Trabajadores de Servicios, seguía negociando con el contratista de la universidad, UGL Unicco Services.
Unicco emitió el martes una breve declaración por escrito en la que indicó que la compañía ``respeta a sus empleados y clientes y seguirá trabajando por el mejor interés de todas las partes hasta llegar a un acuerdo justo''.
Anteriormente esta semana, docenas de alumnos y profesores de UM participaron en un mitin para apoyar a los conserjes, que concluyó con el envío de una carta a la oficina de la presidenta de UM, Donna Shalala.
``Los estudiantes han respondido muy bien porque conocen el asunto de antes'', dijo Stephanie Sandhu, alumna de último año, que participó en la manifestación. ``Todos esperamos que no haya huelga. En el pasado la universidad ha respondido a la voz de los estudiantes''.
Shalala tuvo un papel crucial en asegurar un aumento de salario y seguro médico para los empleados en el 2006, aunque durante cinco años seguidos antes de eso, la presidenta se mantuvo un tanto alejada del tema. UM se enorgullece desde hace mucho tiempo de la limpieza y belleza de los jardines de su recinto de Coral Gables.
Técnicamente, los conserjes no trabajan para UM, sino para Unicco, un arreglo poco claro que lleva a disparidades como que los empleados tienen menos vacaciones que los que trabajan directamente para UM. Los conserjes tienen dos semanas de vacaciones pagadas después de cinco años de empleo, por ejemplo, mientras que los empleados de UM sólo tienen que trabajar dos años para recibir esa prestación.
Como parte de sus demandas, los conserjes han pedido tener la mismas condiciones de vacaciones que los empleados de UM.
Aunque UM no paga directamente a los conserjes, la presión de la universidad puede afectar significativamente la posición de Unicco en las negociaciones con sus empleados.
Hasta el momento Shalala no ha mostrado interés en intervenir otra vez en el problemático asunto. La carta entregada en su oficina esta semana pide una declaración pública en apoyo de los conserjes, pero no se ha emitido.
Shalala tampoco respondió a una solicitud de comentario de The Miami Herald presentada a través de una portavoz.
``No he escuchado nada de la administración'', dijo Simon Ervine, profesor adjunto de Filosofía de UM, quien apoya a los conserjes. ``Puedo inferir que probablemente no están presionando a Unicco para que ceda''.
La huelga de los conserjes hace cuatro años provocó una ola de cobertura negativa para UM, en parte porque Shalala, ex secretaria federal de Salud y Servicios Humanos, es una figura nacional.