Los beneficios que tenemos los conseguimos gracias a habernos mantenido fuertes y unidos en la unión sindical.

~ Yeny Nuñez, Afiliados de la 32BJ, Connecticut

Alarmante la desigualdad en nuestras escuelas públicas

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Por: Hector Figueroa

La educación es uno de los asuntos más importantes en las elecciones para el alcalde de este año. Y la desigualdad en el sistema de escuelas públicas de nuestra ciudad es un asunto preocupante.

Debido a la creciente desigualdad económica, muchos de estos problemas comienzan antes de que el niño entre al sistema escolar y continúa desde pre-K hasta graduarse de la escuela secundaria.

También hay una gigantesca desigualdad en las condiciones de nuestras escuelas. Apenas el mes pasado, nuestro sindicato, 32BJ SEIU, emitió un reporte cáustico que demostró años de mantenimiento aplazado y fondos inadecuados que han resultado en escuelas deterioradas, normalmente en los vecindarios más pobres de la ciudad, afectando desproporcionadamente a los niños afroamericanos y latinos.

El reporte tuvo resultados tan alarmantes que un comité del Concejo Municipal tendrá una audiencia sobre el asunto el lunes, 24 de junio.

Las escuelas de la ciudad están entre las más racialmente segregadas del país y la escasez de fondos ha resultado en instalaciones escolares inadecuadas. Se reveló que la ciudad de Nueva York gasta un porcentaje menor en mantenimiento y operaciones que seis de los siete más grandes distritos escolares en el país.

El Consejo para la Construcción Ecológica de los EE.UU., ha encontrado vínculos entre las condiciones de las instalaciones escolares con el rendimiento académico, señalando que la disparidad en las condiciones de los edificios puede contribuir a una mayor brecha en los logros académicos.

En cambio las escuelas Chárter, que reciben dinero de la ciudad y que a menudo es complementado por donaciones privadas e inversionistas, empeoran el problema de los fondos y contribuyen a la desigualdad al no pagar su justa parte. Más del 60% de las 159 escuelas chárter están alojadas en escuelas existentes donde no pagan renta bajo un controvertido programa conocido como “co-locación”.

Una manera de fomentar la igualdad en las escuelas públicas de la ciudad, sería exigir que estas escuelas Charter paguen renta.

De acuerdo a la Oficina Independiente de Presupuesto de la ciudad, si el Departamento de Educación les cobrara a las escuelas chárter co-localizadas una suma per cápita por el espacio compartido, los ingresos serían alrededor de $74 millones en el año fiscal 2013.

A medida en que se acercan las primarias para alcalde, y con la educación siendo uno de los asuntos de mayor prioridad, es el momento para que todos los candidatos tomen una postura determinante al respecto de si se debe pedir a todas las escuelas chárter que paguen por sí mismas.

La decisión es clara. Podemos ofrecer igualdad de condiciones para todos los niños — o continuar con las desigualdades que perjudican al 95% de nuestros niños a favor de las personas que son propietarias y operan las escuelas chárter.

Nosotros —y nuestros niños— esperan una respuesta.